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«Hemos pasado unos días muy agradables en esta magnífica ciudad donde visitamos todo lo que había para ver. Admiramos sus calles anchas y despejadas, sus elegantes moradas, sus magníficos edificios públicos, y sobretodo la catedral, el colegio, las iglesias... El clima es delicioso y la ciudad tiene un aspecto muy agradable... Una noche fuimos a pasear a la Alameda, una avenida recta y ancha, adoquinada con piedras planas, en la que frondosos árboles prestan su sombra a los bancos de piedra,. La Alameda cruza un acueducto de sólida fabricación con altos y elegantes arcos».
Estas simpáticas frases no son de promoción en algún catálogo turístico contemporáneo. Se encuentran, fechadas el 11 de diciembre de 1841, en los recuerdos de sus viajes por México de Fanny Calderón de la Barca, esposa del primer embajador enviado por España a ese país luego del tardío reconocimiento de la independencia de la ex-colonia. Estas impresiones de viaje conservan toda su actualidad y pueden servir de introducción a una visita de Morelia hoy.
Fotografías de Ernesto Janitzio Vargas López
Textos de Édouard Pommier
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