Catalá  | Español  | Français  | Italiano  | Português  | Româna

 
Un siglo de fotografía en Argentina

Del 27 de octubre al 28 de noviembre de 2004,
en la Maison de Radio France
Visiones de un Mito,
Un siglo de fotografía en Argentina

Daniel Barraco

Nacido en Mendoza en 1956. Comienza a interesarse por la fotografía en 1980, luego de sus estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes de Mendoza. Llega a Francia en 1985, realiza diversos trabajos para el diario “Liberación” y para el Ministerio del Urbanismo. En 1987 gana el premio del concurso nacional Leica. Colabora episódicamente en diversas publicaciones como la del cotidiano “Le Monde”. En 1996, Daniel Barraco encuentra los Arriola, niños payasos que se producen en las calles de Mendoza y que son el tema de su trabajo titulado “El truco de perder la infancia”. Durante cinco años, frecuenta esos niños para poner en imágenes el empeño afectivo que él tiene con ellos y denunciar las condiciones de existencia de ésos que ya han perdido la infancia. Las obras de Daniel Barraco están conservadas en diversas colecciones privadas y públicas como la “Biblioteca Nacional de París”, “La Azotea” en Buenos Aires, el “Museo Feder” de Mendoza, etc.

Fabiana Barreda

Nacida en Buenos Aires en 1967.

Licenciada en psicología y especialista en psicoanálisis, expone desde 1992.

Colaboró como crítica en los diarios «Clarín», «La Nación», «Mediapolis», «Fotomundo», etc. Mezclando la fotografía a la hazaña, la instalación y la escultura, la obra de Fabiana Barreda interroga la realidad del hombre y de su entorno, lo precario de su hábitat, sus usos de consumo y de su derivado inmediato, el desperdicio. Proponiendo una declinación sobre el tema de la recuperación y de materiales reciclables, compone no sin humor, una fábula fotográfica sobre el comportamiento del homo-consumidor.

Esta interpretación toma, en el contexto de Argentina desde el 2001, una dimensión más trágica, que irónica.

Presente en la colección de fotografía del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, en la colección Frances Reynold Marhino, Río de Janeiro; en la colección Ignacio Smith, Buenos Aires; en la colección Gorodich, Buenos Aires.

Florencia Blanco

Nacida en Montpellier, Francia, en 1971.

Vive desde esa fecha en Argentina. Desde 1989 alterna su estancia entre Buenos Aires y Salta Capital, una de las ciudades principales del noroeste del país, donde comenzará la serie fotográfica que consagra a sus habitantes, “los Salteños”. A través de las fotografías ella propone una nueva visión de esta cultura, con humor y distancia, sin caer sin embargo en lo pintoresco y demostrando su amor por los «Salteños». Bajo la apariencia de fiesta o carnaval, es igualmente la inquietud de la vida de provincia que se deja entrever en el trabajo de Florencia Blanco.

Marcelo Brodsky

Nacido en Buenos Aires en 1954. Vivió en Barcelona donde se formó como fotógrafo con Manuel Eclusa, luego en Madrid, antes de volver a Buenos Aires. Poeta, escribió para varios cotidianos como «El País» de Madri d, «La Razón» y «Página 12» de Buenos Aires o «Photo District News» de New York. Dirige la agencia de imágenes «Latin stock».

Combinando de manera ecléctica según las necesidades espaciales, las exigencias de la presentación o la apariencia de los medios tan diversos como la fotografía, los archivos, los textos, las instalaciones o el vídeo, Marcelo Brodsky trabaja desde alrededor de diez años sobre la memoria, la desaparición y las consecuencias de la dictadura en Argentina, que ha diezmado toda una generación. La desaparición de su hermano durante las oscuras horas de la dictadura, así como la de numerosos amigos de colegio, llevó esta encuesta introspectiva a las fronteras del periodismo, de la encuesta histórica y sociológica, estando aquí la obra de arte utilizada como resistencia al tiempo y al olvido. Numerosas víctimas nunca fueron encontradas, sus huellas quedan como sus solos certificados de presencia.

Dino Bruzzone

Nacido en 1965, en Paraná, provincia de Entre Ríos. Estudios de arquitectura en la Universidad de Buenos Aires. Reside en París entre 1996 y 1997 en la Ciudad Internacional de Artes luego de haber estudiado en la Escuela argentina de fotografía, Buenos Aires. Trabaja principalmente basándose en maquetas que él confecciona minuciosamente animando movimientos y luces antes de fotografiarlas; Dino Bruzzone compone un recuerdo de infancia entre dimensión lúdica y ejercicio de la memoria: la serie «Italpark», ese gran parque de atracciones de la capital, hoy desaparecido, atestigua de una amena nostalgia desde el punto de vista de la infancia, el recuerdo de paseos dominicales que parecían a Dino Bruzzone el lugar de la libertad sin límites.

Amado Becquer Casaballe

Nació en Montevideo (Uruguay) en 1951.

Desde 1974 vive en Buenos Aires. Adopta la nacionalidad argentina. Comienza la fotografía desde 1972, contratándose como retratista y fotógrafo social. De 1977 a 1990, fue reportero de diversas publicaciones antes de volverse uno de los editores de la revista «Fotomundo». En 1981 fue miembro fundador del grupo de reporteros gráficos y colabora en las tres primeras realizaciones de las exposiciones «El periodismo gráfico argentino». Se consagra desde los años noventa al reportaje humanista y en forma exclusiva al universo urbano. Ha realizado numerosas conferencias en Argentina y en el extranjero. Es uno de los más importantes actores de la vida de la fotografía en Argentina, por su papel en la difusión y dirección de «Fotomundo», así como por la organización de diversas exposiciones. A. Becquer Casaballe fue el testigo directo de las horas más confusas de Argentina en más de veinticinco años. De él conocemos el gran reportaje comenzado en 1981, consagrado a San Cayetano, ese santo venerado por los pobres y las clases populares que piden frente a la iglesia trabajo y pan. Sus fotografías durante los años de dictadura, de manifestaciones populares, de la ronda de las madres de mayo, son llamados a una realidad social que encuentra su punto culminante en el reportaje insostenible de la ejecución de un joven manifestante el 20 de diciembre del 2001 en Buenos Aires, durante la protesta contra la política económica y el cierre de los bancos. Editor de «Imágenes del Río de la Plata», crónica de la «Fotografía Ríoplatense» 1840-1940 (1987) y Buenos Aires, «Una visión Fotográfica» (1992).

Obras en la colección de la casa de las Américas, La Habana Cuba; fototeca del Fine Arts Museum de Houston-Texas; colección Humberto Chávez, México; Fototeca de Medellín, Colombia; colección de la Fotogalería Omega, La Plata; Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.

Eduardo Comesaña

Nacido en Buenos Aires en 1940. Después de estudios de cinematografía en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, se convierte en reportero fotográfico y trabaja para las revistas «Primera Plana» y «Siete Días» (1968-1977). Crea en 1977 su propia agencia de fotografía a la cual aún se consagra. Ha igualmente dado clases en la Escuela de Arte Panamericano (1977-1980) y en la Escuela argentina de Fotografía (1990-1992). Principalmente compuesta de retratos fotográficos, la obra de Eduardo Comesaña ha acompañado desde hace cerca de cuarenta años la prensa cotidiana argentina. Sus retratos de Jorge Luís Borges, de Julio Sosa o de Juan Carlos Onganía siguen siendo célebres, como sus retratos de personalidades del mundo cultural o político internacional. Su reportaje de los funerales de Perón en 1974 y de la tensión reinante testimonia una de las páginas más intensas de la vida del pueblo argentino.

Horacio Coppola

Nacido en Buenos Aires en 1906. Se inicia desde la infancia a la fotografía. Preside en 1929 la fundación del primer cineclub de Buenos Aires. Viaja de 1930 a 1931 a Italia, Francia, Alemania y España. En Berlín en 1932, Horacio Coppola asiste a las clases del departamento de fotografía de la Bauhaus dirigidas por Walter Petermans y se inicia en las técnicas del cine. Encuentra a la fotógrafa Grete Stern con la que colabora y se casa en 1935 luego de haber vivido con ella en Londres. En París, Horacio Coppola encuentra a Le Corbusier y realiza retratos de Joan Miró y de Marc Chagal. Colabora en la revita «Les cahiers d’art» de Christian Zervos para la obra «Mésopotamie» y realiza una película, «Les Quais de la Seine» en 16mm. De regreso a Buenos Aires con Grete Stern en 1936, publica «Buenos Aires 1936» (visión fotográfica) y realiza la película «Así nació el Obelisco», sobre el levantamiento del monumento, símbolo de la capital, en la que instala en 1937 su estudio con Grete Stern. En los años cuarenta, entre diversas exposiciones, Horacio Coppola viaja a Brasil y a Europa, suscitando varias publicaciones. En 1959, se casa con Raquel Palomenque, efectuando juntos numerosos viajes y realizará diversas publicaciones. En 1984 tiene lugar, en la «Fundación San Telmo», «Mi fotografía», une exposición retrospectiva presentando obras de 1927 a 1984. Participa en la fundación del grupo «Imagema» con Juan José Guttero. Horacio Coppola ve atribuirse en 1985 el gran premio del «Fondo Nacional de Artes». Con una estética absolutamente modernista, con enfoques originales heredados de la enseñanza de la Bauhaus y de la nueva subjetividad, Horacio Coppola supo captar con una visión dinámica el espectáculo callejero y el decorado de un Buenos Aires amado, traduciendo sin ninguna nostalgia el ambiente de la ciudad, su intensidad y su dinamismo.

Alicia D’Amico

Nacida en Buenos Aires en 1933 y fallecida en el 2001. Profesora de diseño y pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires. Comienza a estudiar la fotografía en 1957 con su padre y a practicar la fotografía con Sara Facio. Luego, ambas ingresaron al estudio de Annemarie Heinrich. Alicia D’Amico crea en 1960 su propio estudio en Buenos Aires, en asociación con Sara Facio, con quien trabaja hasta 1985. De 1966 a 1974 estuvo encargada de la sección «Tiempo de Fotografía» en el periódico «La Nación». En 1968 aparece su libro «Buenos Aires Buenos Aires» con textos de Julio Cortázar. En 1973, edita “Geografía” de Pablo Neruda con textos del poeta y colabora con la galería y casa de edición “La Azotea” hasta 1986. En 1973, aparece igualmente «retratos y autorretratos», 21 escritores de América Latina seguido en 1976 de «Humanitario» con textos de Cortázar en las ediciones «La Azotea». El año siguiente edita «Cómo tomar fotografías», organizando al mismo tiempo diversas exposiciones personales y participando en exposiciones colectivas, coloquios y talleres, como en Arles en 1979 y en 1989.  En 1982 Alicia D’Amico se propone estudiar el papel de la mujer en el dominio de la fotografía, llevándola a fundar en 1983 «Lugar de Mujer», primera casa feminista en Argentina. En 1985 aparece el libro «Sara Facio Alicia D’Amico 1960-1985» en las ediciones «La Azotea», seguido en 1987 de «Podría ser yo», un trabajo sobre la pobreza, acompañado de un texto de Elisabeth Jelin-Pablo Vila. El compromiso feminista de Alicia D’Amico no la desvió de su consideración sobre las realidades sociales y culturales de Argentina: Además de una obra intimista con desnudos serenos y retratos de artistas o de personalidades argentinas, se interesó por las comunidades marginales de su país, como por la de los indios mapuches,  por “las villas” creciendo alrededor de las grandes ciudades, así como en «El Moyano», universo de un hospital para enfermos mentales; las «Madres de mayo», esas mujeres en búsqueda de sus hijos desaparecidos durante la dictadura fueron igualmente el objeto de una encuesta fotográfica, la dignidad de la persona uniendo todos esos temas en una obra sincera y a menudo conmovedora.

Sara Facio

Nacida en Buenos Aires en 1932. Estudiante en la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano, antes de ser en 1953 profesora de diseño y de pintura, Sara Facio viaja en 1955 a Europa con una beca del gobierno francés. Continúa sus estudios artísticos en París, en Londres, en Alemania e Italia. A su regreso a Argentina en 1957, aprende la fotografía con Annemarie Heinrich, de la cual se vuelve asistente junto a Alicia D’Amico.  Sara Facio crea en 1960 su propio estudio en Buenos Aires, en asociación con Alicia D’Amico con la cual trabaja hasta 1985.  Sara Facio se especializa entonces en los retratos, en reportajes para diversas revistas y cotidianos argentinos, europeos o de América Latina. Colabora en los diarios «Clarín» (1963-1965), «La Nación» (1966-1974), «Cultura» (1988-1991), entre otros, en los que ayuda a desarrollar las secciones especializadas en fotografía. Su papel en el reconocimiento de la fotografía continúa en 1973, en el momento de la fundación con María Cristina Orive de “La Azotea Editorial Fotográfica”. En 1978 es miembro fundadora del Consejo argentino de Fotografía y crea en 1985 la «Fotogalería» situada en el Teatro San Martín, que dirige hasta 1997 y que sigue en nuestros días organizando exposiciones de nivel internacional. A partir de 1994 es asesora en materia de fotografía del Secretario de Cultura.

Figura importante en Argentina, Sara Facio contribuyó al reconocimiento de esta disciplina y de los artistas en su país, más allá de las fronteras, no solamente por sus actividades de editora, de galerista, de comisario, de historiadora de la fotografía sino que igualmente por la calidad de su obra, donde domina el retrato de personalidades argentinas y celebridades internacionales:  André Malraux, Cassius Clay, Duke Ellington, María Casares. Fue el vínculo esencial entre la generación de la fotografía de los años treinta, trabajando principalmente con Annemarie Heinrich y una generación más joven de fotógrafos que ella alentaba. Vuelve hoy en sus retratos a la pintura y al diseño que nunca dejó, sobrecargándolos de color. Publicaciones: Pablo Neruda en Isla Negra ,Textos de Pablo Neruda y Sara Facio; Julio Cortázar, textos de J. Cortázar y Sara Facio; Adriana Lestido, Introducción de Sara Facio y Marta Dillon;  Encuadre y foco, textos de Sara Facio; Leyendo Fotos, textos de Sara Facio; María Elena Walsh, textos de María Elena Walsh y fotos de Sara Facio; La Fotografía en la Argentina, desde 1840 a nuestros días, selección y textos de Sara Facio; Pablo Neruda, Su vida en 150 fotografías, fotos y selección de textos de Sara Facio, textos de Pablo Neruda y Diana Bellessi; Fotografía Argentina Actual Dos, selección y textos de Sara Facio; Sara Facio, Retratos 1960-1992, Introducción de María Elena Walsh; Marcos López,Fotografías, selección y prólogo de Sara Facio; Witcomb,Nuestro Ayer, selección y textos de Sara Facio; Actos de Fe en Guatemala, fotos de Sara Facio y María Cristina Orive, Textos de Miguel Angel Asturias; Foto de Escritor, fotografías, selección de autores y de textos de Sara Facio.

Cristina Fraire

Nacida en Buenos Aires en 1949. Fotógrafa para la comisión municipal de vivienda, comienza en 1984, luego de haber estudiado psicología, una carrera de fotógrafa para el cotidiano «El Diario popular», más tarde en otras publicaciones como «El periodista», «Cain», «Fierro», «Noticias» o «Clarín». Cristina Fraire realiza en 1989 un primer ensayo fotográfico sobre la asistencia sanitaria en asociación con «Médicos del Mundo», que será seguido de «Pastores en fin del milenio» y obtendrá diversos premios y distinciones, como la beca Guggenheim en 1997 y el del Fondo Nacional de Artes en 1993 y 1997. Las fotografías de Cristina Fraire demuestran un real compromiso con los temas que ella aborda, ligados a la condición social de grupos o poblaciones desfavorizadas, ya sea por sus encuestas sobre “las villas”, barrios espontáneos, sus organizaciones y mutaciones urbanísticas, el trabajo de los niños, o por el tema de los pastores del altiplano, de la provincia de Córdoba. Muestra una verdadera proximidad y un gran respeto por las personas fotografiadas, escribiendo : «He fotografiado diversas cosas de la vida y que sostienen la mía» : La obra de Cristina Fraire está se encuentra en diversas colecciones públicas como en el Museo de Bellas Artes en Houston, la Biblioteca Nacional en Francia, así como en numerosas colecciones en Francia, Argentina y Estados Unidos.

Adriana Groisman

Nacida en 1959 en Buenos Aires, vive en New York donde trabaja desde que estudió fotografía de reportaje y documental en el Internacional Center of Photography en 1984 y 1985. Adriana Groisman ha trabajado para diversos cotidianos o revistas y es después de 1993 la corresponsal fotográfica del diario «Clarín» en New York. Sus fotografías han sido igualmente publicadas en numerosas revistas norteamericanas como «The Economist», «Los Angeles Times Sunday» ou «Newsweek». El proyecto «Tango, el baile de la noche» ganó el premio de la fundación «Brother Jones» 2000 en San Francisco y es presentada por la agencia «Contact Press Images» de New York. En esta serie, Adriana Groisman supo evitar las trampas folclóricas de imágenes convencionales, interesándose por el tema del tango, uno de los mitos argentinos. Rechazando las imágenes típicas o seductoras, supo captar el alma del tango y del ambiente de las milongas, esos salones de baile en los que se expresa toda la seducción del cuerpo y de un baile vivido en Argentina como una pasión y una identidad.

Marcelo Grosman

Nacido en Buenos Aires en 1958. Estudia arquitectura y ciencias políticas antes de dirigirse hacia la carrera de diseñador de imagen y sonido en la Universidad de Buenos Aires. Expone en 1990 en el Centro Cultural Recoleta y en el fotoespacio del Centro cultural de Buenos Aires. Luego participa a una serie de exposiciones, en 1992 en Chopo, en México, Houston, en la «Vision Gallery» para la exposición «cuatro fotógrafos», en el Centro Cultural Ricardo Rojas de Buenos Aires en 1996 con la exposición «Diamantes» mostrada igualmente en la fotogalería de Santa Fé en 1997.

Procediendo con retratos aislados en sus fotografías en color, Marcelo Grosman se propuso estudiar la sociedad argentina contemporánea, recordando no sin ironía, en sus retratos un poco melancólicos, de los militares, del terror y de la muerte de los años de la dictadura, interrogando hoy a través de la fotografía de los veraneantes el rostro de una Argentina incierta.

Elda Harrington

Nació, vive y trabaja en Buenos Aires. Comienza con la fotografía en 1984 con Pedro Luis Raota. Elda Harrington es igualmente editora y comisario de diferentes exposiciones. En 1987, funda con Alejandro Montes de Oca la Escuela argentina de fotografía que ella aún hoy dirige, volviéndose el primer centro de enseñanza de la fotografía en Argentina. En 1996, abre la Escuela de fotografía de Mendoza, la primera en el interior del país, seguida en el 2000 por la del Pilar, luego en 2001, por la de Córdoba, y finalmente en el 2003 la de Ushuaia. Elda Harrington también creó y dirigió los «Encuentros abiertos de Fotografía», festival internacional que cubre desde el 2000 no solamente las galerías y los museos de Buenos Aires, sino que se ha extendido a todo el país. Ella creó igualmente el “Festival de la Luz”. La obra fotográfica de Elda Harrington tiene como tema principal el cuerpo humano, ya sea del hombre o de la mujer, estudiando las líneas hasta en el dibujo o haciendo el soporte de proyecciones luminosas luego vueltas a fotografiar. Las preocupaciones arquitecturales no son nada extranjeras a esta obra íntima, cercana a un grafismo que guía la sombra y la luz.

Annemarie Heinrich

Nacida en Darmstadt en Alemania, en 1912. Emigra a Argentina con su familia en 1926 a Entre Ríos donde comienza su aprendizaje fotográfico, continuando luego en Buenos Aires, guiada por Wilensky y Melitta Lang. En 1930 abre su primer estudio en Villa Ballester, luego en Villa Devoto antes de instalarse en el corazón de la capital. Colabora igualmente con las revistas «Mundo Social», « La Novela Semanal» o «Sintonía» fotografiando grandes figuras internacionales presentes en el Teatro Colón, realizando cada semana las portadas para la revista «Radiolanda» y ello durante cuarenta años. Alrededor de 1935, se orienta hacia las revistas «Antena», «Cine Argentino», para las que a menudo realizará las portadas. Efectúa su primera exposición personal en Chile en 1938 y en 1947 en el «Salón Penser», su primera exposición personal en Argentina. Participa en 1947 en la fundación del grupo «La Carpeta» de los diez» y publica en 1962 su primer libro «El Ballet en la Argentina». Annemarie Heinrich, «La fotógrafa de las estrellas», ocupa un lugar considerable en la fotografía en Argentina. Su estilo tan particular y conocido la distingue de los otros retratistas; sus modelos, actores, figuras populares o mayores de las artes y la alta sociedad hicieron de ella una de las grandes figuras de esta disciplina.

Construidas refiriéndose a la imagen del cine, rodeando sus retratos de un halo luminoso, mostrando una alta exigencia técnica, sus fotografías no cayeron en la frialdad o el cliché, sino más bien en la búsqueda de la expresión a menudo múltiple de sus modelos.

Su estilo evolucionó con el tiempo, precediéndola a veces, para hacer surgir retratos de faz a la sociedad. Fue la creadora de la fotografía de espectáculo en Argenina, realizando en contraste algunas vistas de su ciudad de adopción de la cual siguió con interés las modificaciones.

Ella fue profesor de diversos fotógrafos como Sara Facio o Alicia D’Amico, formándolas a la psicología del personaje y dotándolas de un bagaje técnico irreprochable como lo hizo con sus hijos Alicia y Ricardo Sanguinetti, quienes hoy continúan con el mismo rigor en el célebre estudio de Annemarie Heinrich. Está considerada al mismo nivel que las grandes figuras internacionales de la fotografía de retratos como Edward Steichen u Horst.

Adriana Lestido

Nacida en Buenos Aires en 1955. Fotógrafa desde los años ochenta, Adriana Lestido ha realizado una serie de reportajes sobre la condición femenina en sus múltiples aspectos. Además de la serie «Hospital Infanto-Juvenil» realizada entre 1986 y 1988, se tornó hacia las jóvenes madres, «Madres Adolescentes» (1988-1990) y se consagró al tema de las mujeres en prisión en su más conocida serie «Mujeres presas con sus hijos» realizada entre 1991 y 1998, estudiando las condiciones de vida de las madres en el universo carceral. La serie «Amores difíciles» continúa la exploración de ese poderoso vínculo uniendo la madre y la hija a través de una serie de retratos femeninos muy sensibles, como una crónica íntima. Adriana Lestido obtuvo la beca Hasselblad en 1991, Guggenheim en 1995 y el premio «Mother Jones (San Francisco, USA) en 1997. Recibió en 1998 el primer premio del cotidiano «La Nación». Sus fotografías forman parte de diversas colecciones como las de el «Hasselblad Center» de Göteborg, «Le Château d’Eau» de Toulouse, La Bibliothèque Nationale de París, el «Museum of Fine Arts» de Houston o el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.

Eduardo Longoni

Nacido en Buenos Aires en 1959. Luego de sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires y tres años de estudio de historia en la Universidad de la misma ciudad, Eduardo Longoni comienza a trabajar como fotógrafo para la agencia “Noticias Argentinas” antes de volverse editor fotográfico. El trabajo de reportero lo llevará a realizar numerosas imágenes del violento período de la dictadura militar, que fueron expuestas en diversos países tanto en América del Sur como en Europa. La fuerza de sus fotografías mostrando los militares, las Madres de mayo o las manifestaciones reprimidas son más que conmovedoras, sin desdeñar cierta ironía. Eduardo Longoni fundó en 1987 su propia agencia EPD/photo y es, desde 1990, el editor fotográfico del cotidiano “Clarín”.

Marcos López

Nacido en 1958, en Santa Fé. Se instala en 1982 en Buenos Aires donde trabaja como fotógrafo independiente. De 1986 a 1988, Marcos López continúa sus estudios de cinematografía en el ICAIC de la Habana (Cuba) y participa en 1990 en el taller de perfeccionamiento de guionista de cine, invitado por Gabriel García Márquez. Es autor de diversas realizaciones en vídeo. En 1993 las ediciones «La Azotea» publica su libro de retratos en blanco y negro. A partir de ese momento se torna hacia la foto color, que utiliza en la serie «Buenos Aires, la ciudad de la alegría», compuesta como la publicidad para una campaña electoral, fotografía que sobrecarga de color. Esta búsqueda de saturación de colores se vuelve a ver en «Pol Latino» donde emplea en forma humorística escenificaciones evocando tanto al cine como a los cómicos, el mito argentino o latinoamericano, componiendo cada fotografía como un escenario, utilizando disfraces, antifaces, juguetes plásticos. Bajo un aspecto irónico, su obra reviste a menudo una crítica de la realidad social y económica de Argentina y de sus sueños, de su tentación al modelo americano hacia una sociedad de consumo que procede por mimetismo.

Fernando Paillet

Nace en Esperanza en 1880, una ciudad de la Provincia de Santa Fé, primera colonia agrícola fundada por los suizos en 1856. Su padre, de origen belga, había llegado a Argentina en 1879. Paillet hace su aprendizaje en Esperanza en el estudio de Polzinetti, luego en Santa Fé en el estudio de Francisco Oliveras, perfeccionándose en otros diversos lugares. Vuelve a Santa Fé en 1898, trabajando con Augusto Lutsch. Es en ese mismo año en que adquiere su primer material fotográfico, que utiliza tanto en estudio como en exteriores, comienza a trabajar en Esperanza donde practicará el ejercicio de la fotografía durante cuarenta años, dedicándose por otra parte a la música. Su trabajo profesional es el de un fotógrafo de estudio tradicional, haciendo retratos y bodas pero, paralelamente realiza toda una serie de vistas documentales, actos públicos, calles, plazas, fachadas de edificios públicos, paisajes de ríos. Su trabajo se sistematizará a partir de 1920 incluyendo los exteriores de bares, talleres o lugares pintorescos, captando las modificaciones de su pequeña ciudad, lo que llevará a organizar en 1948 los Archivos Municipales e Históricos de Esperanza. Murió en soledad en 1967. Fernando Paillet nos libra un testimonio histórico inestimable sobre la realidad social de principios del siglo XX de una comunidad agrícola de la provincia argentina, no sólo con las vistas de estudio en las que posan los actores de diversas categorías sociales de la época, pero sobre todo con las fotografías tomadas en exteriores, con decoraciones y luces naturales, aportando una verdadera crónica de la época de una nación en pleno desarrollo.

Juan Paparella

Nacido en Buenos Aires en 1965. Vive en Bruselas, Bélgica desde 1992. Luego de haber estudiado en la Academia de Bellas Artes “Prilidiano Pueyrredón” de Buenos Aires así como en la Universidad de Salamanca en España en la cual realizó un doctorado en escultura, se instala en Bélgica donde durante tres años será el asistente de la escultora Tapta. Participa desde 1984 en diversas exposiciones tanto en Bélgica como en el extranjero. Sus obras están presentes en diversas colecciones privadas y públicas como en el Art Institute de Chicago, la Comunidad francesa de Bélgica, el Museo de Arte Moderno de Argentina o el Museo Eduardo Sivoni de Buenos Aires. Juan Paparella desarrolla una obra conceptual mezclando los materiales y las técnicas – objetos, videos, instalaciones y fotografías – para cuestionar la identidad de las cosas y personas, poniendo en evidencia la dificultad inherente a toda comunicación. En sus trabajos más recientes, aborda los temas de la muerte, los ritos, los sacrificios y de la agonía, aquí con el esplendor fulminado de las aves del Museo de Historia Natural de La Plata, cuando no es con un cuerpo de mujer a través del cual expresa el sufrimiento con cicatrices que él completa con quemaduras.

Esteban Pastorino

Nacido en Buenos Aires en 1972. Estudia ingeniería mecánica en la Universidad de Buenos Aires en 1990 antes de comenzar la fotografía publicitaria entre 1994 y 1996. Participa entre 1997 y 1999 en talleres organizados por Juan Travnik y Fabiana Barreda. Esteban Pastorino es profesor de fotografía en el Centro cultural de la Facultad de psicología de la Universidad de Buenos Aires. Fascinado por los edificios diseñados y construidos entre 1936 y 1940 por el arquitecto Francisco Salomone en la provincia de Buenos Aires, Pastorino comienza a fotografiarlos en 1998. La realización técnica de esos grandes cliché completan y apoyan el propósito : “El estudio de la luz, las cámaras utilizadas y el empleo de la goma bicromatada confieren a esas arquitecturas desmesuradas, fotografiadas durante la noche, una grandilocuencia demostrando la emanación del poder central de entonces. Su aspecto fantástico envía simbólicamente al fracaso de la utopía de una Argentina próspera y poderosa.

Marga Pels

Estudia historia del arte contemporáneo con Alicia Romero. Se inicia en la fotografía con Alberto Goldenstein, Julie Weisz y Juan Travnik. Los retratos de Marga Pels rompen con la noción de parecido para mostrar los modelos ocultos, ya sea por un antifaz, o por la fotografía que les representa, o aún porque están tornados hacia la pantalla de un ordenador, hacia un cuadro en la pared o contemplando el horizonte. A partir de fragmentos del cotidiano, de una banalidad asumida, Marga Pels propone una metáfora del retrato, una perspectiva abismal, una de las funciones asignadas a la fotografía en su origen. Esta obra discreta e íntima cuestiona los parámetros de esta disciplina : las fotografías de la serie «Fotos para sonreír en el año 2076» realizadas en enero del 2000, muestran sus hijos y nietos proyectados al futuro y ocupando como abuelo, abuela o tío abuelo el rango familiar que ocupa hoy Marga Pels, ese de los paneles caligrafiados que ellos enarbolan testimoniando como tantos subtítulos.

Oscar Pintor

Nacido en 1941 en San Juan, provincia en la frontera con Chile. Oscar Pintor trabaja desde 1965 en Buenos Aires en el diseño gráfico y se convierte en fotógrafo publicitario. En 1977, comienza el estudio de grandes fotógrafos y visita Europa para conocer la obra de los maestros de la fotografía. Realiza en 1979 su primera exposición personal en Buenos Aires. Luego de haberse instalado en 1982 como fotógrafo independiente, funda en 1984 el “Núcleo de Autores Fotográficos” con otros doce fotógrafos y dirige de 1985 a 1981 la galería fotográfica “Foto Espacio” que él crea. Es invitado a la Fotofest de Houston en 1992 en la cual expone junto a otros dos fotógrafos argentinos. Diversas colecciones públicas y privadas poseen obras de Oscar Pintor, como el Museo de Bellas Artes y el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, el Museo de Huelva en España, el Gabinete fotográfico de la Biblioteca Nacional de París o el Museo de Bellas Artes de Houston. De una gran pureza formal, las fotografías de Oscar Pintor convocan las materias, el silencio y la soledad de los objetos que, mejor que el retrato, hablan del cotidiano. Sus obras son metáforas poéticas de la existencia, instantes de la vida de provincia compartidas entre felicidad y lejanía, una crónica de la banalidad magnificada por la originalidad de su mirada.

Graciela Sacco

Nacida en Rosario, Provincia de Santa Fé, en 1956. Estudia bellas artes en la Universidad de Rosario (1987), donde será profesora de historia del arte latinoamericano de 1987 a 1999. También es profesora de arte experimental en la Escuela de Bellas Artes de Rosario. Gabriela Sacco ha realizado diversos trabajos y publicaciones sobre la vanguardia estética de los años sesenta en Argentina e investigaciones en técnica heligráfica. Participa desde 1982 en diversas exposiciones colectivas e individuales. Su interés por las relaciones entre el arte y la vida cotidiana la llevaron a observar la ciudad, el entrecruzamiento de los lugares públicos y privados, el impacto de la imagen publicitaria en la trama urbana y las estrategias estéticas puestas al servicio del comercio. Materializa sus reflexiones en las instalaciones que combinan la fotografía –impresos sobre soportes variados tales toldos o maletas– con otros materiales. Graciela Sacco representó a Argentina en la vigésimo tercera Bienal de Sao Paulo en 1996 y en la Bienal de Venecia en el 2001.

Alicia Sanguinetti

Nacida en Buenos Aires en 1945. Luego de haber estudiado historia del arte en la Universidad de Buenos Aires, se forma trabajando en el estudio de fotografía de su madre, Annemarie Heinrich, con la que colabora plenamente desde 1963. Completa esta formación entre 1966 y 1967 en la Escuela Nacional de Münich y luego se perfecciona en la fotografía de color en el centro Kodak de Rochester en los Estados Unidos. Hoy, continúa con su hermano el trabajo del célebre estudio fotográfico de Annemarie Heinrich, en Buenos Aires.

Desde 1957, Alicia Sanguinetti se vio fascinada por la danza clásica, que se convirtió en el tema predominante en sus investigaciones fotográficas, conduciéndola a ser una especialista de fotografía de ballet. No solamente traduce la gimnástica de los cuerpos y las figuras repetidas, los retratos de bailarines y estrellas sino también el ambiente que rodea las prácticas y representaciones. Las fotografías de Alicia Alonso o de Paloma Herrera son las huellas de las más bellas horas de la danza en América Latina. La fotografía de desnudos, en relación con la danza, es uno de sus temas de investigación.

Ricardo Sanguinetti

Nacido en 1940 en Buenos Aires. Iniciado a la fotografía por su madre, Annemarie Heinrich, perfecciona su aprendizaje en la Escuela Nacional de Münich en Alemania entre 1957 y 1959, interesándose particularmente por el uso de la fotografía en color. De regreso a Buenos Aires, estudiará al mismo tiempo ciencias químicas en la Universidad Nacional de Buenos Aires y cinematografía, siguiendo durante tres años las clases de “La Asociación de cine experimental”. A partir de 1959, Ricardo Sanguinetti trabaja en el estudio familiar y realiza fotografías comerciales, industriales o publicitarias y simultáneamente participa en la realización de varias películas. En 1977 Ricardo Sanguinetti se interesa en la problemática de los derechos de autores permitiendo la presentación de un proyecto de ley en el Congreso de la Nación. Es miembro de la asociación de fotógrafos publicitarios y ha dado numerosas conferencias y cursos. Con fotografías entre la imagen técnica y la creación artística, apoyadas por la eficiencia de la imagen publicitaria, Ricardo Sanguinetti traduce de manera poética y dinámica la actividad de los metalúrgicos, como perdidos en los entornos futuristas. Su visión clara y dinámica de las ciudades refleja su creatividad, mostrando en un día sereno, el espectáculo de la sociedad moderna. Su trabajo en color sobre el tema del desnudo muestra un gran dominio de la técnica y una sensibilidad heredada de la estética de los años sesenta.

Pablo Soria

Nació en San Miguel de Tucumán en 1964 donde vivió y estudió, antes de continuar sus estudios al recibir una beca del Fondo Nacional de Artes en Buenos Aires, donde se instala en 1989. Recibe en 1991 la medalla de oro de “ La Asociación Argentina de críticos de arte”. Desde 1991, Pablo Soria vive y trabaja en Miami, Florida. Primero en la pintura, Pablo Soria pasó progresivamente a la fotografía, sin abandonar la técnica pictórica sino precisamente confrontándola a ésta. La analogía en las asociaciones formales, la marca del cuerpo como huella sobre el papel, las idas y vueltas entre el presente y el pasado son la trama de esta obra que desea tumbar las barreras de las épocas y disciplinas para suscitar la reflexión y el ejercicio de la memoria. Las obras de Pablo Soria están presentes en las colecciones del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, en el Museo del Fuerte Lauderdale, en las colecciones del Fine Arts Museum de Houston y en la colección Philip Morris de New York.

Grete Stern

Nacida en Wuppertal, Erberfeld (Alemania) en 1904 y fallecida en Buenos Aires en 1999. Se exilia ante el incremento del nazismo, llegando a Argentina en 1935 con su esposo Horacio Coppola, al que conoció en la Bauhaus, luego de haber frecuentado la “Escuela de Artes aplicadas de Stuttgart y haber estudiado la fotografía en Berlin con Walter Peterhans en 1927 y 1928. Es igualmente la época de la apertura de su primer estudio. Animada a su llegada a Buenos Aires por Victoria Ocampo, que le abre los salones de la revista “Sur” para exponer con Coppola, realiza la primera exposición de fotografía moderna en Argentina. Trabaja paralelamente en su estudio, realizando diversos proyectos para editores o películas publicitarias. Entre 1948 y 1951, realiza su más conocida serie, Sueños, pedida por la revista “Idilio”, ilustraciones de sueños enviadas por el correo de los lectores de la revista. Ese éxito no debía, en todo caso, hacer olvidar las bellas fotografías de Buenos Aires tomadas desde 1930, vistas desde lo alto de los edificios, la animación de los bulevares o la calma de los sombreados patios que ella realiza sistemáticamente según la solicitud del geógrafo Francisco de Aparicio, pidiéndole que fotografiara la ciudad y sus transformaciones para un proyecto de publicación. Grete Stern se interesó igualmente por el reportaje, fotografiando en 1961 la comunidad de los aborígenes del Chaco. Realiza la primera exposición de fotografía moderna en Argentina. Es con Horacio Coppola y Annemarie Heinrich, una figura esencial de ésta disciplina. Aunque de origen alemán, su actividad se extiende en Argentina durante más de cincuenta años y marca considerablemente la historia de la fotografía de su país de adopción. Su estilo radical, su selección de luces naturales se opone al de Annemarie Heinrich y marca los límites de la actividad fotográfica argentina de los años treinta. A ambas, las reúne el interés por la figura humana. Las obras de Grete Stern están presentes en numerosas colecciones privadas y públicas, tales como La Fundación Antorcha, El Instituto Goethe, el Fondo Nacional de Artes de Buenos Aires, el Museo Nacional de Bellas Artes de Caracas, los archivos de la Bauhaus en Berlín, el Metropolitan Museum of Art de New York, el Museum of Art de Yokohama, el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, el Fine Arts Museum de Houston, Texas.

Juan Travnik

Nacido en Buenos Aires en 1950. Desde 1978, trabaja como fotógrafo publicitario llevando paralelamente un trabajo de creación fotográfica personal. Es miembro del Consejo argentino de fotografía y coordina desde 1995 las actividades de la Fotogalería del Teatro San Martín, relevando a su creadora, Sara Facio. Comienza en los años ochenta con fotografías de adolescentes durante la dictadura, luego se lanza a la fotografía de su ciudad, reflejando las modificaciones en los barrios que se destruyen o habilitan. Pensadas de forma frontal con resplandores del fin del día o con luces artificiales e insólitas de la noche, Juan Travnik compone verdaderos retratos de la ciudad, máscaras a menudo inquietantes para expresar su soledad y la nostalgia de un Buenos Aires que desaparece. Evita los cliché turísticos o documentales para captar la verdadera alma de la ciudad que, mejor que una encuesta, habla de los que la habitan. A través del retrato, nos revela desde hace poco una serie de conmovedores rostros de aquellos que, veinte años atrás fueron soldados de la guerra de las Malvinas, heridos y cicatrizados como las viejas casas de los barrios de Palermo o de San Telmo. Su actividad como comisario de exposiciones y profesor hacen de él un inevitable difusor de la fotografía en Argentina, sucesor en ello de Sara Facio y de otros promotores de ésta disciplina. Juan Travnik está presente en diversas colecciones privadas y públicas como la Biblioteca Nacional de Francia en París, la Universidad de Salamanca, el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, la Maison Européenne de la Photographie en París, o el Museum of Fine Arts de Houston.

Alejandro S. Witcomb

Nacido en Inglaterra en 1835 y criado en París. Witcomb emigra a Argentina, a Rosario, luego de varios viajes, en 1878. Primero se asocia a las actividades del estudio de Christiano Junior y, luego de haber comprado la parte de éste, instala su estudio en la calle Florida en Buenos Aires hasta 1905, fecha de su fallecimiento en Asunción de Paraguay. Alejandro Witcomb fijará “...el reflejo de una sociedad ávida de progreso y conocimiento, un legado cultural lleno de belleza y calidez donde se advierte el placer del fotógrafo por preservar un entorno que no le fue indiferente”. (Sara Facio). De hecho, la observación de la nueva sociedad argentina, principalmente compuesta de inmigrantes, es fascinante. Con el respeto que acuerda a los que posan para él, Witcomb les confiere para la eternidad armonía y serenidad. Las actividades del estudio Witcomb serán continuadas por su hijo Alejandro hasta su muerte en 1945 y se mantendrán hasta 1970. El estudio Witcomb fue un símbolo de calidad y elegancia, los presidentes argentinos tenían, por ejemplo hasta en 1970, la costumbre de fotografiarse allí. La colección Witcomb es propiedad de los Archivos Generales de la Nación desde 1961.

Marcos Zimmermann

Nace en Buenos Aires en 1950. Marcos Zimmermann estudia de 1970 a 1973 en el “Centro Experimental del Instituto Nacional de Cine” antes de consagrarse en 1978 a la fotografía, principalmente como fotógrafo de escena. Luego de haberse instalado en Roma en 1979, trabaja como fotógrafo independiente para varios diarios como “Il Mensagero” o “Il Corriere della sera”, realizando igualmente diversos retratos de personalidades del mundo del teatro y de la danza. De vuelta a Buenos Aires en 1982, instala en 1986 su estudio de fotógrafo publicitario y realiza en 1990 su primera exposición personal en Argentina en el “Centro Cultural Recoleta”. Su libro “Patagonia, un lugar en el viento”, en el que trabaja de 1988 a 1991, se verá consagrado por la pirámide de oro del “Fotoclub Buenos Aires”. En 1994 aparece otra obra importante, “Río de La Plata, Río de Los Sueños” donde sigue a lo largo de la ribera la exploración del gran río que separa Argentina y Uruguay, una obra que recibirá el premio del mejor libro de arte argentino en 1996. Profundamente arraigado a la tierra argentina, Marcos Zimmermann tradujo su belleza con imágenes de gran plenitud, en las que predomina el elemento natural. Visiones serenas y poderosas de ríos o de la belleza silvestre de la Patagonia, la presencia humana no está excluida de estos paisajes que muestran otra Argentina, lejos de los grandes centros urbanos. Marcos Zimmerman trabaja actualmente en una sexta publicación, representando los habitantes de comunidades religiosas, habitantes de orillas de ríos, en fotografías que son el eco de paisajes. Las obras de Marcos Zimmermann están conservadas en museos como el “Houston Museum of Fine Arts”, “ La Biblioteca Nacional” de París, la “Fundación Antorchas” y colecciones privadas en el mundo.

Maria Zorzon

Nacida en La Reconquista, provincia de Santa Fé, en 1955. Vive en Buenos Aires desde 1984 donde estudia artes visuales con Alicia Gilman hasta 1986. En 1992 viaja a Los Estados Unidos a Luisiana, donde permanece hasta 1997 estudiando la fotografía e historia del arte en la “Luisiana State University”. Completa esta formación en 1996 con una beca en la “School for Photografics studies” de Praga y en el “Harris Ranson Humanities Research Center” de la Universidad de Texas en Austin. De vuelta en Buenos Aires en 1997, allí vive y enseña fotografía. Así como con sus retratos efectuados en barrios marginales de Luisiana, donde vivió, captando rituales y tatuajes, la existencia de comunidades caracterizan a María Zorzón como etnógrafa en la fotografía. En ellas se sumerge para poder percibir claramente la realidad. Es el caso de las fotografías de las tribus indias Witchi del Norte de Argentina y en las fotografías de Santa Fé, ofreciendo un semblante, a menudo desconocido de Argentina. Sus obras están en la colección del “Museo Nacional de Bellas Artes”, Buenos Aires y en “Centro de Investigaciones y de Archivos de la Fotografía de Lestans, Italia.

Helen Zout

Nacida en 1957 en Santa Fé, Helen Zout hizo estudios de antropología cultural y de pintura en la Universidad de La Plata. Fotógrafa profesional desde 1978 en La Plata, participa en 1980 en la creación de la Galería de Fotografía “Omega” y participa en las actividades del “Núcleo de Autores Fotográficos”, creado en 1984. Helen Zout trabajó para el diario “La Razón” entre 1986 y 1987. Luego se hizo fotógrafa del Senado de la Provincia de Buenos Aires. Algunas de sus fotografías fueron publicadas por Tiempo Argentina, Clarín y Fotomundo, entre otros. Obtuvo en 1989 el premio del Salón Nacional de Fotografía y en 1990 obtuvo una beca del Fondo Nacional de Artes. La Universidad de Houston en Texas adquirió en 1991 una veintena de sus fotografías. La serie de fotografías ahora expuestas trata el tema de los niños con SIDA, realizada por encargo del Servicio de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de La Plata. Muestra el estilo fotográfico de Helen Zout, directo y sin rodeos, suscitando luego de la emoción, la reflexión del espectador: niños pobres contaminados a quienes se trata de calmar los sufrimientos, evolucionan en un universo que el hospital trata de humanizar con juguetes o artificios que procuran alejar un tiempo sus destinos. Imágenes muchas veces insostenibles, que ella transcribe con gran pudor y los rostros de niños y madres aparecen a veces velados u ocultos, cuando la sombra no llega a sustituir al modelo. Es de ausencia que se trata en otra serie presentada por Helen Zout, constatando la desaparición de la dictadura en la provincia de Buenos Aires, con un enfoque diferente al de Marcelo Brodsky, asociando los testigos, las víctimas y la fotografía, tratando de conservar una memoria a menudo efímera. Helen Zout ha participado en diferentes exposiciones o proyectos colectivos como la presentación parcial del trabajo sobre el SIDA en el “International Center of Photography” de New York (julio-noviembre 1999); la exposición “Memoria”, Pasaje Dardo Rocha en La Plata (diciembre 1999); en la exposición “Mitos, Sueños y Realidades de la Fotografía Argentina contemporánea” 1960-1988 presentada durante el día de la fotografía en Buenos Aires – La Plata en la exposición “Diez vistas Argentinas” de Madrid en 1984.