Antologia
Laureado con el segundo Premio Unión Latina de Joven Pintura Portuguesa, otorgado en 1992 en Lisboa, Pedro Proença sigue, en su trabajo, no sin humor, la gran tradición de la vanitas en el arte occidental. Este humor tiene su lugar en la larga carrera de relevos de una ironía típicamente romana, después romance, que se prolonga de tarde en tarde, por escritores interpuestos, hasta nuestros días. Su obra se caracteriza por dos aspectos fundamentales, una verdadera vocación enciclopédica – sus composiciones rebosan de referencias eruditas tomadas de la historia del arte – y la nostalgia de la memoria.
La exposición consta de una serie de obras que cuentan una historia, que toma, a veces, la forma de un fresco pompeyano mural o de instalaciones que pueden variar cada vez en función del espacio.

